{"id":93,"date":"2017-05-28T01:06:34","date_gmt":"2017-05-28T04:06:34","guid":{"rendered":"http:\/\/alames.org\/2017\/05\/28\/al-presidente-no-le-interesa-conocer-cuantos-desaparecidos-tuvimos\/"},"modified":"2024-08-16T17:14:39","modified_gmt":"2024-08-16T20:14:39","slug":"al-presidente-no-le-interesa-conocer-cuantos-desaparecidos-tuvimos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/alames.org\/pt-br\/al-presidente-no-le-interesa-conocer-cuantos-desaparecidos-tuvimos\/","title":{"rendered":"Al Presidente no le interesa conocer cu\u00e1ntos desaparecidos tuvimos"},"content":{"rendered":"<p>El investigador explica los aportes de la gen\u00e9tica en la identificaci\u00f3n de hijos de desaparecidos. El \u00edndice de abuelidad y los estudios de ADN de precisi\u00f3n. Asegura que el Estado \u201ctiene la obligaci\u00f3n de intervenir\u201d por los DD.HH., pero ahora hay un &#8220;clima pol\u00edtico desfavorable&#8221;.<br \/>\n<!--more--><\/p>\n<p>&#8220;C\u00f3mo vamos a identificar a nuestros nietos cuando retorne la democracia y comencemos a localizar a estos ni\u00f1os? Esta pregunta fue realizada en 1982 por Estela de Carlotto y Chicha Mariani al genetista V\u00edctor Penchaszadeh, que se hab\u00eda exiliado primero en Caracas y luego en Nueva York, tras ser perseguido por la Triple A. En aquel entonces, la Guerra de Malvinas hab\u00eda terminado y el r\u00e9gimen militar llegaba a su fin.<\/p>\n<p>Hasta la fecha, las Abuelas han encontrado a 122 nietos y este a\u00f1o se cumplen tres d\u00e9cadas de la creaci\u00f3n del Banco Nacional de Datos Gen\u00e9ticos (BNDG), que atesora la informaci\u00f3n gen\u00e9tica de familias que los buscan y realizan los an\u00e1lisis de ADN para su identificaci\u00f3n. \u201cSi bien las estimaciones indican la existencia de unos 500 ni\u00f1os nacidos en cautiverio el BNDG tiene registradas solo 295 familias. La diferencia probablemente se debe a que hay personas que jam\u00e1s han denunciado, otras que no quisieron aportar su ADN e, incluso, mujeres desaparecidas que pod\u00edan estar embarazadas y nadie lo sab\u00eda\u201d, se\u00f1ala V\u00edctor Penchaszadeh, uno de los principales promotores del famoso \u201c\u00edndice de abuelidad\u201d, clave en la identificaci\u00f3n de nietos apropiados durante la \u00faltima dictadura.<\/p>\n<p>Penchaszadeh es m\u00e9dico pediatra (UBA), con posgrados en gen\u00e9tica humana, bio\u00e9tica y salud p\u00fablica. Entre 1976 y 2006 vivi\u00f3 y trabaj\u00f3 en el exterior: fue profesor en la Universidad Central de Venezuela, en las escuelas de medicina Mount Sinai y Albert Einstein de Nueva York, y en la Escuela de Salud P\u00fablica de la Universidad de Columbia. En 2007, regres\u00f3 al pa\u00eds e imparti\u00f3 clases en la Universidad Nacional de La Matanza. En la actualidad, preside la Red Latinoamericana y del Caribe de Bio\u00e9tica (Unesco) y dicta clases magistrales y cursos de posgrado, entre los que se destaca \u201cGen\u00e9tica y Derechos Humanos\u201d desde la Universidad Nacional de Tres de Febrero (Untref). En esta oportunidad, describe c\u00f3mo fue el encuentro con las Abuelas hace 34 a\u00f1os, comparte c\u00f3mo han avanzado los estudios gen\u00e9ticos aplicados a la identificaci\u00f3n humana y opina sobre la centralidad del rol estatal en las pol\u00edticas de derechos humanos.<\/p>\n<p>\u2013En 19 de diciembre de 1975, la Triple A intent\u00f3 secuestrarlo y debi\u00f3 exiliarse en Venezuela. Cu\u00e9nteme al respecto.<\/p>\n<p>\u2013Eran \u00e9pocas muy turbulentas en Argentina y trabajaba como pediatra en el Hospital de Ni\u00f1os \u201cRicardo Guti\u00e9rrez\u201d. Se viv\u00eda con temor e incomodidad, uno pod\u00eda observar los Falcon rondando las calles y se escuchaban las noticias de los atentados perpetrados por los grupos de la Triple A. En aquel entonces, pese a que no era militante de ninguna organizaci\u00f3n pol\u00edtica, ten\u00eda bastante actividad gremial y participaba de asambleas. Sin darme cuenta, hab\u00eda adquirido visibilidad y desde muchos \u00e1mbitos comenzaba a percibir cierta desconfianza. A fines de 1975, me dirig\u00eda camino al consultorio ubicado en Santa Fe y Callao, y me estaban esperando\u2026<\/p>\n<p>\u2013\u00bfY qu\u00e9 sucedi\u00f3?<\/p>\n<p>\u2013La verdad es que la pas\u00e9 muy mal. Me pegaron, me ataron las manos por detr\u00e1s de la espalda, me vendaron los ojos e intentaron llevarme. Afortunadamente, como eran las cinco de la tarde y est\u00e1bamos en \u00e9pocas festivas, hab\u00eda mucha gente haciendo las compras navide\u00f1as. El operativo fall\u00f3 porque, incluso, el veh\u00edculo en que pretend\u00edan llevarme no estaba listo.<\/p>\n<p>\u2013Entonces no le qued\u00f3 m\u00e1s remedio que seguir su vida en el exterior. Se fue a Venezuela.<\/p>\n<p>\u2013S\u00ed, fui a Caracas espec\u00edficamente porque all\u00ed estaba mi hermano (bi\u00f3logo) que unos meses antes se hab\u00eda exiliado. Primero me mud\u00e9 solo y mi mujer viaj\u00f3 un tiempo despu\u00e9s junto a mis hijos. Trabaj\u00e9 durante un a\u00f1o en el laboratorio de gen\u00e9tica humana del Instituto Venezolano de Investigaciones Cient\u00edficas y luego en la Universidad Central de Venezuela. En 1981 partimos hacia Nueva York.<\/p>\n<p>\u2013All\u00ed, en 1982, se reuni\u00f3 con Estela de Carlotto y Chicha Mariani. \u00bfC\u00f3mo fue ese encuentro?<\/p>\n<p>\u2013Para ese a\u00f1o ya militaba y denunciaba, desde el exterior, las violaciones de derechos humanos que ocurr\u00edan en Argentina. En aquel momento, entre mis amigos estaban dos personas muy emblem\u00e1ticas que nos visitaban peri\u00f3dicamente y que ya no est\u00e1n con nosotros: Emilio Mignone y \u201cYoyi\u201d Epelbaum. As\u00ed que un d\u00eda, por intermedio de la hija de Emilio (Isabel) que viv\u00eda en Washington, me contact\u00e9 con las Abuelas.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfY qu\u00e9 precisaban las Abuelas de un genetista como usted?<\/p>\n<p>\u2013Necesitaban, precisamente, que aplicara mis conocimientos cient\u00edficos al campo de los derechos humanos. Sin embargo, para m\u00ed no era algo novedoso.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfEn qu\u00e9 sentido?<\/p>\n<p>\u2013Se viv\u00edan tiempos muy \u201ccalientes\u201d en Centroam\u00e9rica: la Revoluci\u00f3n Sandinista en Nicaragua, las guerras civiles en El Salvador y el genocidio de ind\u00edgenas en Guatemala. Entre otras organizaciones, fui miembro de Human Rights Watch (seccional Am\u00e9rica), presidida por el prestigioso abogado Juan M\u00e9ndez y de Physicians for Human Rights. Realiz\u00e1bamos misiones para garantizar el respeto a los derechos humanos y a la neutralidad m\u00e9dica en los conflictos b\u00e9licos.<\/p>\n<p>\u2013En este escenario regional tan complejo, \u00bfc\u00f3mo surgi\u00f3 el famoso \u201c\u00edndice de abuelidad\u201d del que particip\u00f3 como uno de los principales promotores?<\/p>\n<p>\u2013Para comprender c\u00f3mo surgi\u00f3 hay que entender la manera en que se identifican las personas mediante la gen\u00e9tica. A partir de los an\u00e1lisis comparativos, es posible \u2013por ejemplo\u2013 vincular por medio del ADN a una persona con muestras halladas en la escena de un crimen o bien, comprobar que un ni\u00f1o es hijo de un determinado padre a partir del \u00edndice de paternidad. Aqu\u00ed, el examen de los marcadores gen\u00e9ticos presentes en el genoma del tr\u00edo (padre-madre-hijo) es clave. Se sabe que por los mecanismos de herencia las caracter\u00edsticas gen\u00e9ticas de un hijo deben estar presentes en ambos padres.<\/p>\n<p>\u2013Pero a las Abuelas este \u00edndice no les alcanzaba, pues los padres estaban desaparecidos.<\/p>\n<p>\u2013S\u00ed, claro. Hasta ese momento nadie hab\u00eda examinado las relaciones de parentesco sin los padres. Entonces me consultaron sobre la posibilidad de identificar a los nietos a partir de la informaci\u00f3n gen\u00e9tica provista por los abuelos. Nosotros sab\u00edamos que todos los nietos tienen caracteres gen\u00e9ticos de los abuelos que les fueron transmitidos a trav\u00e9s de los padres. El problema era que, a diferencia de lo que ocurr\u00eda con el \u00edndice de paternidad, el azar ten\u00eda una cuota mayor de participaci\u00f3n. B\u00e1sicamente ten\u00edamos que comparar los caracteres con cuatro personas en lugar de dos.<\/p>\n<p>\u2013Ante la ausencia de los padres aumentaba la incertidumbre&#8230;<\/p>\n<p>\u2013S\u00ed, pero eso pudo resolverse. En principio, el grupo que investig\u00f3 c\u00f3mo solucionar el problema estaba en California. Fue coordinado por la genetista estadounidense Mary Claire King, que trabaj\u00f3 en colaboraci\u00f3n con el italiano Luca Cavalli-Sforza, el chileno Cristian Orrego y el franc\u00e9s Pierre Darlu. Luego de un arduo trabajo, un d\u00eda me llam\u00f3 Mary Claire con la noticia de que ya hab\u00edan resuelto la f\u00f3rmula estad\u00edstico-matem\u00e1tica. Solo era cuesti\u00f3n de localizar casos para probar que funcionara.<\/p>\n<p>\u2013Para eso hubo que esperar hasta enero de 1984, cuando Paula Logares se transform\u00f3 en la primera nieta restituida.<\/p>\n<p>\u2013Correcto. Con el retorno a la democracia, Alfons\u00edn cre\u00f3 la Conadep. Luego, se solicit\u00f3 asistencia a la Asociaci\u00f3n Estadounidense para el Avance de las Ciencias (AAAS, por sus siglas en ingl\u00e9s) en la identificaci\u00f3n de los restos \u00f3seos que iban apareciendo por doquier y de los nietos. Las dos cabezas de la delegaci\u00f3n fueron Clyde Snow \u2013el principal referente mundial en antropolog\u00eda forense\u2013 y Mary Claire King. Se reunieron con la inmunogenetista Ana Di Lonardo, en cuyo laboratorio (Hospital Durand) se realiz\u00f3 la primera identificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2013En relaci\u00f3n a los avances cient\u00edfico-tecnol\u00f3gicos, \u00bfqu\u00e9 diferencias existen entre las primeras identificaciones realizadas durante los ochenta y las efectuadas durante el \u00faltimo tiempo?<\/p>\n<p>\u2013Hasta 1985 los an\u00e1lisis se realizaban a partir de los \u201cproductos del ADN\u201d: grupos sangu\u00edneos, prote\u00ednas plasm\u00e1ticas, y principalmente, en ant\u00edgenos de histocompatibilidad. Afortunadamente, gracias a los an\u00e1lisis directos de ADN, los ex\u00e1menes ganaron precisi\u00f3n, se automatizaron y comenzaron a ser preservados en el tiempo. Con los avances en el campo de la secuenciaci\u00f3n del genoma humano, se fueron seleccionando los mejores marcadores gen\u00e9ticos para la identificaci\u00f3n. Representan unos 16 marcadores y exhiben una gran variabilidad en la poblaci\u00f3n. As\u00ed, se determinaron sitios espec\u00edficos para analizar el genoma de ADN no codificante, lo que permiti\u00f3 una discriminaci\u00f3n m\u00e1s ajustada de semejanzas y diferencias entre las personas, con lo que el azar se redujo pr\u00e1cticamente a cero. Adem\u00e1s, en 1987 se cre\u00f3 el Banco Nacional de Datos Gen\u00e9ticos.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfEsto qu\u00e9 implic\u00f3?<\/p>\n<p>\u2013Un salto cualitativo important\u00edsimo. La automatizaci\u00f3n de los estudios de ADN fueron centrales: se hab\u00eda tornado posible la conservaci\u00f3n de muestras por much\u00edsimo tiempo. La bioinform\u00e1tica \u2013con los estudios en matem\u00e1tica y estad\u00edstica\u2013 tambi\u00e9n tuvo su parte. La emergencia de software que calculan las probabilidades de parentesco e informan identificaciones gen\u00e9ticas humanas ha facilitado much\u00edsimo las cosas. Me refiero a la reducci\u00f3n de costos y al ahorro de tiempo.<\/p>\n<p>\u2013El rol de la ciencia en la restituci\u00f3n de las identidades es indudable. Ahora bien, \u00bfqu\u00e9 papel cree que ha desempe\u00f1ado el Estado desde el retorno a la democracia?<\/p>\n<p>\u2013El rol del Estado es central pero depende de quienes est\u00e9n en el Gobierno. Durante el mandato de Menem, por ejemplo, el tema de los derechos humanos no estuvo en agenda. A partir del 2003, se convirti\u00f3 en una pol\u00edtica de Estado. Nuestro pa\u00eds es signatario de la mayor parte de declaraciones y convenios de derechos humanos. Por eso tiene la obligaci\u00f3n de investigar los delitos de lesa humanidad, encontrar y castigar a los culpables, as\u00ed como tambi\u00e9n reparar a las v\u00edctimas. Muchos de los casos en el pa\u00eds han sido resueltos por la intervenci\u00f3n de los fiscales y la justicia, pero tambi\u00e9n las Abuelas han desarrollado sus canales propios de investigaci\u00f3n y han aportado pistas important\u00edsimas en numerosas restituciones. El Estado contribuye adem\u00e1s a generar un clima pol\u00edtico que puede ser propicio, o no, para estas actividades.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfY c\u00f3mo eval\u00faa el clima pol\u00edtico en la actualidad?<\/p>\n<p>\u2013Es totalmente desfavorable. Tenemos un presidente a quien no le interesa conocer cu\u00e1ntos desaparecidos tuvimos y pretende que la sociedad olvide las graves violaciones a los derechos humanos que ocurrieron. Un secretario de Derechos Humanos (Claudio Avruj) cuyas declaraciones fueron tan desafortunadas durante el reciente fallo del 2&#215;1, que no tuvo otro remedio que desdecirse. Si bien el Ejecutivo est\u00e1 tratando de despegarse de esta barbaridad jur\u00eddica cometida por tres jueces de la Corte Suprema, lo cierto es que esto, en parte, fue posible por el clima pol\u00edtico negacionista generado por el gobierno. Por suerte, el Legislativo logr\u00f3 revertir la situaci\u00f3n, pero es preocupante.<\/p>\n<p>Por Pablo Esteban poesteban@gmail.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El investigador explica los aportes de la gen\u00e9tica en la identificaci\u00f3n de hijos de desaparecidos. El \u00edndice de abuelidad y los estudios de ADN de precisi\u00f3n. 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